Aún no sabe ni hablar, pero ya demuestra ser todo un entendido con las bolas de billar.
En lugar de hacerle reír, es él quien hace reír a sus padres poniendo caras malévolas.
Hay que escuchar a los niños.
Algunos bebés hacen notar su vocación de cotillas desde edades muy tempranas.
Si quieres grabar vídeos de primera, pon un tobogán en tu casa.
Este vídeo llegó a salir en las noticias. Muestra la relación entrañable entre dos hermanos ingleses.
Eso os pasa por comprar los toboganes en IKEA.